Utrera contará con un monumento dedicado al Abate Marchena realizado por el prestigioso escultor Jordi Díez

January 16, 2019

Artículo publicado en Utrera Digital

Utrera va a contar en próximas fechas con la presencia en sus calles de un monumento dedicado al Abate Marchena. Será realizado por el prestigioso artista vallisoletano Jordi Díez, quien ha tratado de plasmar en una obra artística el indomable carácter del intelectual utrerano. La intención es que sea inaugurado en torno al 31 de enero, fecha en la que se conmemora el fallecimiento del utrerano.

Se trata del colofón final al año cultural del Abate Marchena, por lo que este martes, varios miembros de la corporación municipal, con el alcalde a la cabeza, acompañaron al artista que ha recibido el encargo de la realización del monumento. Todos ellos realizaron una visita por la localidad, con el objetivo de buscar el mejor emplazamiento para este recuerdo permanente al ilustrado.

El alcalde, junto al autor del monumento

Jordi Díez ya tiene prácticamente rematado este trabajo, que se unirá a la nómina de personajes ilustres que destacan en la calles de Utrera. Se trata de un escultor que cuenta con una dilatada experiencia, estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y se ha especializado desde el año 2007 en trabajos realizados exclusivamente con acero. Hay que destacar obras como la interpretación escultórica del bolso de Loewe «Amazona» para el escaparate de la tienda que esta marca tiene en la Gran Vía de Madrid o los elementos exclusivos de cubertería encargados por El Celler de Can Roca. Ha trabajado en proyectos artísticos en lugares como San Francisco, Arabia Saudí, Irak o Singapur.

Una de las principales dificultades que aparecen a la hora de acercarse a una figura como la del Abate Marchena, que son todavía más extremas para un artista visual, es que a pesar de que la literatura ha legado muchas descripciones físicas del utrerano -la mayoría de ellas centradas en los numerosos defectos que tenía-, no ha llegado hasta la actualidad ningún retrato de su cara. El artista ha reconocido que se ha enfrentado a un encargo muy especial, asegurando que «nunca había hecho un monumento sin cara, la expresividad de la escultura se ha pasado a otras zonas, ha sido un reto expresivo muy peculiar y especial para mí. La potencia del personaje se debía más a su inteligencia que a su presencia física».

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©Jordi Díez Fernández 2020